—Cuando muera de viejo quiero que me entierren en Isabel López —fue lo que dijo el docente Edemir Bolívar Villafañe en múltiples ocasiones cuando hablaba de su muerte. El deseo se le cumplió, ser enterrado en esta  población en la mañana de este miércoles con el acompañamiento de familiares, amigos, docentes y estudiantes.

El pasado domingo de regreso de Isabel López a Sabanalarga, a bordo de una motocicleta murió en un accidente de tránsito al colisionar la moto en que venía con un vehículo.

Edemir, solía mantener una conversación de frases cortas propias de lógica natural de un matemático para potencializar  más de una interpretación.

Las que utilizaba para que sus estudiantes muchas veces cambiarán la percepción de la vida, porque conocía los múltiples problemas que aquejan a la comunidad estudiantil: drogadicción, embarazos a temprana edad, y el camino fácil de la delincuencia.

Uno sabe dónde nace pero no dónde muere, es una frase que es cierta y no tiene tutía y encierra más de un análisis, ¿pero dónde será enterrado?  Sí se puede predecir. Fue el caso del profesor de matemáticas de la  Normal de Manatí Edemir Bolívar, quien fue sepultado en el corregimiento de Isabel López, tal como lo pidió en vida.

El docente fue despedido por sus estudiantes del colegio Normal de Manatí, con pancartas que llevaban mensajes de una despedida final. Los más vehementes con los mensajes fueron los estudiantes de once grados, quienes se trasladaron hasta esta población para darle el último adiós.