Editoriales  la plana.info

Como todos conocen la Sanguijuela, es un gusano marino, terrestre o de agua dulce que ha existido en el ecosistema durante siglos. 

Es un animal que espera la oportunidad de tener contacto con el ser humano e incrustar sus tres mandíbulas en su piel y así atreves de su ventosa superior succionar toda la sangre posible y vivir de ella como un parásito.

De manera literal con la Sanguijuela, muchas veces se hace referencia aquella persona que no trabaja, que es un incapaz y que toda su vida sobre vive dependiendo de los demás.

En Sabanalarga, se conocen varias de estas Sanguijuelas políticas, que todo el tiempo se han dedicado hacerles oposición a los alcaldes de turno, en caso que sus pretensiones burocráticas o económicas, no sean atendidas por los burgomaestres.

Son estas las Sanguijuelas humanas, que cuando con sus intimidaciones o chantajes no logran arrodillar a un alcalde, sacan entonces su última arma letal, la tal llamada ”REVOCATORIA«

La «REVOCATORIA» si bien es cierto es una herramienta legal con la que un grupo de ciudadanos busca revocar el mandato de un alcalde por un aparente incumplimiento de programa de gobierno, pero también es cierto que ha perdido toda la credibilidad en muchas poblaciones de Colombia, porque se dice que al final son negociadas bajo la mesa,  razón por la cual  nunca cumplen  su objetivo y a su vez quienes las  organizan  terminan jugando con la inocencia de un pueblo que  se muestra inconforme con un mandatario y que cree en estas Sanguijuelas humanas.

Estos gusanos humanos asquerosos, repugnantes, no solo han pretendido vivir toda su vida juntos a sus secuaces del erario público a través de tutelas, revocatorias, denuncias o bien sea chantajes a utilizando ahora las redes sociales, sino también se han convertido en el palo para la rueda que aquellos que con su buena intención y sin esperar nada a cambio, luchan por el más necesitado, es decir no aportan al desarrollo de un pueblo, pero tampoco le permiten a su tierra avanzar.