La comercialización del purgante Quenopodio, muy frecuente en buses intermunicipales y de líneas en Barranquilla, el cual fue descontinuado y  no cuenta con registro del Invima, dejó un joven, de 14 años, muerto al ser ingerido, y una niña en cuidados intensivos.

La historia empieza cuando, Pedro Buelvas, el padre de los menores, le dio a sus hijos en la casa el producto, uno de ellos, menor de edad murió; y su hermana se encuentra en cuidados intensivos  en un centro asistencia de la ciudad.
Buelvas compró el Quenopodio a un vendedor ambulante que ofrecía el medicamento supuestamente natural en una esquina de la ciudad.

El calvario para esta familia, se registró hace cinco días, cuando su hijo mayor, de 14 años, presentó vómitos y retorsiones en el estómago.

El padre del joven lo trasladó de inmediato a un centro asistencial. Nada se pudo hacer por los síntomas que presentaba.

Sumada a esa situación también, de acuerdo a una denuncia, hubo una demora en la atención prestada por parte del centro de salud, evento que complicó la salud del menor.

El doctor Álvaro Escamilla, coordinador de la clínica Los Almendros, advirtió que el Quenopodio suministrado a los menores es un purgante para animales, como los bovinos, que ya está descontinuado y que no cuenta con el aval del Invima.