En esos términos se refirió el alcalde de Sabanalarga, Jorge Manotas, a la interventoría de la empresa AAA luego de las fallas presentadas en esa población en la prestación del servicio de agua potable.
Insistió en que Sabanalarga, necesita de un doliente de la empresa AAA, que sus oficinas no sean solo para cobrar una factura.

«En mi vida, he hablado una sola vez con ese señor (Interventoría) me parece que es una Interventoría Fantasma, nunca paró de hablar bien de la AAA, nunca dijo nada negativo de la empresa»: sostuvo el mandatario.
El mandatario espera que con la puesta en marcha de la nueva planta de bombeo en Ponedera, aumente la presión del agua de 200 a 400 litros por segundos.
Por su parte los habitantes del barrio Cascajalito, quienes llevan más de tres años sin recibir el preciado líquido, esperan que la pesadilla termine pronto.