Con la implementación de la ley seca los fines de semana, y la reactivación del pico y cédula, la alcaldía de Sabanalarga, establece compromisos para contener olas de contagios por COVID-19.

«El distanciamiento social, lavado de manos, evitar la indisciplina social, son claves, sumado a las disposiciones de la Administración Municipal» dijo Jorge Manotas, alcalde.

Una de las propuestas para desestimular la alta circulación de la ciudadanía, es la implementación del pico y cédula.

Las personas cuyos documentos de identidad terminan en los  números: 0, 2, 4, 6 y 8 podrán salir los días pares del mes, y los que terminan en 1, 3, 5, 7 y 9 los días impares.

Para el ingreso de los usuarios y clientes a las entidades financieras y los demás establecimientos de comercio, será de estricto cumplimiento el pico y cédula y el acatamiento de las medidas de bioseguridad.

Continúa el toque de queda, sábado y domingo.